Dinero deuda

El dinero deuda, o «sistema de reserva fraccionaria», es el sistema usado en todo el mundo. En este sistema, el dinero es creado por los bancos comerciales cuando emiten un crédito.

Al utilizar el dinero deuda en el juego, alguien desempeñará el rol de banquero/a y es conveniente que realice una contabilidad precisa para ser incluida en los informes de resultados finales.

Se utilizan los billetes de colores, los cuales representan unidades. Asimismo, se colocarán los marcadores de billetes en la ficha de ayuda.

El billete de mayor valor equivale a 2 unidades, el de valor medio a 1 y el de valor más bajo a 1/2 unidad.

Una carta de valor bajo equivale a 1 unidades monetarias, la de valor medio vale 2 unidades y la de valor más alto 4 unidades.

El dinero funciona siempre según el principio rotativo en el tiempo, así que en la ronda siguiente la banca no podrá ya prestar los billetes de color bajo anteriores, de forma que tendrá que intercambiar 2 bajos por un billete más alto. Los billetes bajos aislados (sin un par) se perderán.

Así, «rotando el dinero», si quiere, mediante la inyección de un «alto» color, la banca podrá devaluar el dinero ya creado.

Aquí pues, la banca es la única que acredita la economía.

Para empezar, puede distribuir algunos pocos billetes aleatoriamente a voluntad, a algunos jugadores.

Nota

Sin embargo, éste no es el mejor método para jugar, es mejor empezar directamente ofreciendo créditos, en la primera ronda, e incluso antes de la primera ronda, ya que ésta debería representar una ronda normal en una economía ya monetizada.

Consejo : Las cartas de valores y los billetes son de la misma cantidad que en moneda libre, la banca podrá entonces dar crédito de entre 7 a 14 unidades / jugador según la demanda y la estrategia de sus accionistas…

En cualquier momento, durante las rondas, los jugadores pueden hablar con el banquero para obtener un crédito.

Nota

Las garantías: una buena regla para el banquero que no debería olvidar es no dar crédito a alguien sin recursos económicos que «avalen el crédito». Esto es para cerciorarse del reembolso en dinero o en valores, y no «ir a la quiebra», ya que un banco al que no se le reembolsa va a la quiebra en este modelo monetario.

Al final de la ronda, el banquero reclama el rembolso total de los créditos (intereses incluidos) o sólo los intereses para los créditos en curso, con discreción (habrá informado a los jugadores en el momento de otorgar el crédito).

Si un jugador no puede rembolsar en unidades monetarias, entonces se le permite a la banca tomar tantas cartas de valores como considere necesario para ser ampliamente compensada y pagar las comisiones.

Algunas veces, en caso de una imposibilidad total de devolución del crédito (lo cual proviene de una falta de atención por parte del banquero cuando otorgó el crédito, ver la nota referente a «Las garantías»), el jugador puede ser enviado «directamente a la cárcel» durante un turno, antes de volver a jugar con 4 cartas nuevas de valor bajo.

La banca ofrece a disposición de los jugadores sus cartas de valores, que revende al precio del color. Si el color no ha sido vendido cuando ocurre un salto tecnológico, puede cambiar sus cartas en la baraja como los otros jugadores por 2 bajas = 1 alta

Nota

Estar en la cárcel no debería ser un momento «divertido» para el jugador. Éste debería estar aislado del juego durante un turno sin comunicación ni comida. No debería ser una «pausa» agradable, sino un aislamiento para forzarle a «reflexionar». Sin embargo, si el banquero lo hace bien se puede jugar un juego completo sin ir a la cárcel.

La contabilidad de la banca

La contabilidad de los jugadores no cambia en relación a las reglas principales.

Por otra parte, se necesita realizar una contabilidad neta para la banca porque, después de los rembolsos, no guarda el crédito inicial sino solamente los intereses de los créditos. El beneficio del banquero se contabiliza de la siguiente manera: (suma de los rembolsos recibidos) – (suma de los créditos otorgados) + (cartas valores sobrantes)

Nota

Por ejemplo el banquero da un crédito de 3 unidades a un jugador, con un interés de 1 unidad por cada ronda del juego. Al final de la ronda, el jugador puede devolver 4 unidades, incluyendo 3 como crédito primario y 1 unidad adicional (intereses). El banquero cancela el crédito del jugador que ya no tiene deuda y consigue un beneficio de +1 unidad en su propia cuenta, y, por lo tanto, sólo guarda un billete para sí mismo (para el banco). Otra solución: el jugador devuelve sólo una unidad monetaria durante la ronda de juego, que es guardada por el banquero, y permanece endeudado por el crédito principal, así que, ese jugador tendrá que devolver el interés para la próxima ronda de juego y esto continuará mientras el crédito principal no sea devuelto.

Respecto a los rembolsos en valores, una carta de valor económico valdrá menos que el equivalente a unidades monetarias que representa (son las comisiones bancarias).

Nota

Recordatorio: una carta de valor superior vale el doble que la carta de nivel inferior. Por lo tanto, si un jugador no puede pagar con dinero su crédito de 3 unidades +1 unidad de intereses al final de la ronda, entonces el banquero podría tomar al menos 2 cartas de valor medio (que equivalen a 2 x 2 =4 unidades), más las comisiones, es decir, por ejemplo: 1 o 2 cartas de valor bajo. No hay reglas precisas aquí, porque las comisiones son muy variables y es el banquero quien decide.

Quien represente a la banca deberá llevar una contabilidad fiable para obtener datos correctos a utilizar en el informe económico de resultados al finalizar el juego.

Nota

La práctica demuestra que esta contabilidad es fácil si el/la jugador/a conoce bien el mecanismo habitual de la banca. Se puede hacer simplemente en una hoja de papel A4 donde aparece la lista de los jugadores o en la hoja de cálculo.